Ante el incremento en los precios del petróleo, agudizado por la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, el presidente Donald Trump anunció tres medidas clave para intentar frenar el costo del combustible en su país. La presión se intensificó tras el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán, lo que llevó al mandatario a actuar en medio de un escenario electoral decisivo para su partido.
Las decisiones incluyen levantar sanciones al petróleo ruso, suspender temporalmente una ley marítima centenaria y liberar parte de las reservas estratégicas de crudo. Con ello, Trump busca aliviar el impacto económico mientras sus intentos de sumar a los aliados europeos de la OTAN para desbloquear Ormuz no han prosperado.
Este paso marítimo, vital para el comercio energético mundial, por ahí circula cerca del 20% del petróleo transportado por mar, permanece bajo control de la Guardia Revolucionaria iraní desde finales de febrero, tras los ataques de Washington y Tel Aviv contra Teherán. Según la Asociación Estadounidense de Automóvil, el precio de la gasolina alcanzó los 3,8 dólares por galón, uno de los niveles más altos desde 2022.
Flexibilización de sanciones al petróleo ruso
Trump optó por levantar restricciones a la exportación de crudo ruso. En Florida declaró: “Sabía que los precios del petróleo subirían si hacía esto, y han subido, probablemente menos de lo que pensaba”.
El Tesoro había otorgado una licencia temporal a India para adquirir petróleo ruso varado en el mar, y posteriormente el secretario Scott Bessent extendió la autorización a nivel global por 60 días. La medida generó críticas en el Congreso, donde algunos senadores advirtieron que Rusia podría beneficiarse en su guerra contra Ucrania. Bessent, sin embargo, aseguró que el impacto económico para Moscú sería limitado.
Suspensión de la Ley Jones
De manera paralela, Trump suspendió por dos meses la Ley Jones, vigente desde 1920, que obliga a que el transporte de mercancías entre puertos estadounidenses se realice en barcos de fabricación y propiedad nacional. La Casa Blanca explicó que la decisión busca “mitigar las perturbaciones a corto plazo en el mercado petrolero” y reducir costos logísticos, mientras continúa la llamada Operación Furia Épica.
Uso de reservas estratégicas
Finalmente, el presidente autorizó la liberación de 172 millones de barriles de la Reserva Estratégica de Petróleo a partir del 19 de marzo, con entregas escalonadas durante 120 días. El anuncio se suma a la decisión de la Agencia Internacional de la Energía, que aprobó la liberación de 400 millones de barriles adicionales, la mayor acción coordinada en la historia del organismo.
En conjunto, estas medidas reflejan las limitaciones de la Casa Blanca para contener una crisis energética marcada por tensiones geopolíticas. Mientras el Estrecho de Ormuz permanezca bloqueado, la presión sobre los precios de la gasolina seguirá afectando tanto la economía como el panorama político de Trump.














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