El ataque ha dejado 15 muertos y 27 heridos. El incidente terrorista tendría como objetivo a la comunidad judía, cientos de australianos judíos se reunían para celebrar el primer día de Janucá en Bondi Beach.
Las víctimas suman 15 fallecidos y 27 más hospitalizadas. Las edades de las víctimas van desde los 10 hasta los 87 años.
Los responsables del tiroteo son padre e hijo, de 50 y 24 años, fueron abatidos por la policía en el lugar; el hijo se encuentra en estado crítico pero estable, según las autoridades.
Los sospechosos
Autoridades australianas creen que los dos sospechosos de la muerte de 15 personas en Bondi Beach “no formaban parte de una célula más amplia”, hecho que dificultó detectarlos, a pesar de que ya habían sido entrevistados por los servicios de seguridad en 2019, de acuerdo con el primer ministro de Australia, Anthony Albanese.
Los sospechosos, identificados por medios australianos responden al nombre de Sajid Akram, 50 años, y su hijo como Naveed Akram, de 24.
“No hay evidencia de que estas personas formaran parte de una célula”, dijo Albanese, de igual manera dijo que se trataba de una ideología extremista y antisemita. “Es una perversión extrema del islam la que ha dado lugar a estas consecuencias catastróficas”, agregó.
Albanese informó que la policía concluyó en que padre e hijo realizaron el acto terrorista luego de registrar dos inmuebles vinculados a ellos, estos datos hasta ahora se mantienen sin la entrevista del sospechoso sobreviviente, quién sigue hospitalizado.
El día de padre e hijo eran conocidos por los servicios de seguridad, dijo. El hijo, fue investigado durante seis meses por la Organización Australiana de Inteligencia de Seguridad (ASIO, por sus siglas en inglés) en 2019 “debido a sus vínculos con dos personas que posteriormente… fueron a prisión”, dicha investigación concluyó en que “no había evidencia” de haberse radicalizado, afirmó Albanese.
El padre fue entrevistado en esta misma investigación, igualmente no demostró “ningún indicio de radicalización”, añadió el primer ministro.
El ministro reveló no saber si en dicha investigación las autoridades evaluaron portación de armas.
El padre cuenta con una licencia de armas de fuego vigente desde 2015, así lo aseguró el comisionado de la Policía de Nueva Gales del Sur, Mal Lanyon. Agregó que la Policía “sabe muy poco sobre ellos”.
Las víctimas
Entre las víctimas que perdieron la vida se encuentran una mujer eslovaca llamada Marika Pogány. El hecho fue confirmado por el presidente de Eslovaquia, Peter Pellegrini, a través de un mensaje en X, en el que escribió que una mujer eslovaca llamada Marika estaba entre las víctimas de la “violenta y sin sentido arremetida”.
El agente Scott Dyson es uno de los heridos, llevaba 18 meses adscrito al Comando del Área Policial de Eastern Suburbs, según indicó la NSW Police. Dyson y el otro agente que resultó herido en el tiroteo del domingo en Bondi Beach se encuentran en estado grave pero estable, informó este lunes la Policía de Nueva Gales del Sur.

Se encuentran también en la lista de fallecidos una niña de 10 años, un sobreviviente del Holocausto y un joven ciudadano francés.
El hombre que aparece corriendo hacia uno de los atacantes en Bondi, en los videos en redes sociales, fue identificado por su abogada como AB, un refugiado de Medio Oriente y padre de dos hijos australianos.
AB, quién no tiene un estatus legal permanente en Australia, se escondió detrás de un árbol junto a un detective y esperó a que el atacante recargara. Después de que el atacante fuera alcanzado por disparos de la Policía, corrió hacia él y le quitó el arma de una patada.
Antecedentes del dúo padre e hijo
El padre de Naveed, Sajid Akram, quién murió en el enfrentamiendo armado con policías, llegó a Australia en 1998 con una visa de estudiante y luego pasó a una visa de pareja en 2001. Naveed, nació en Australia.
El jeque Adam Ismail dijo en un comunicado que Akram se acercó al centro en 2019 para recibir clases de recitación del Corán y de árabe. Continuó sus lecciones durante un año.
“Condeno este acto de violencia sin ninguna duda”, dijo Ismail en un mensaje en video. “Lo que encuentro profundamente irónico es que el mismo Corán que él estaba aprendiendo a recitar dice claramente que quitar una vida inocente es como matar a toda la humanidad. Esto deja claro que lo que ocurrió ayer en (Bondi) está completamente prohibido en el islam”.
Según la Policía, tenía una licencia de armas desde hace unos 10 años, y tras los ataques se incautaron seis armas que poseía.
Dolientes llenaron el Bondi Pavilion con miles de ramos de flores este lunes, a solo unos pasos de la playa donde ocurrió el tiroteo masivo.
Una nota manuscrita, adjunta a un ramo, decía: “A todas las víctimas: que vuelen alto. Dios los espera. A las familias de las víctimas: les deseo fuerza y coraje en este momento difícil. Rezo por toda la comunidad judía”.














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