La Organización de Naciones Unidas (ONU) reportó que 2.6 millones de personas en Ecuador padecen hambruna, además de pasar una crisis. Sin embargo, en su último informe a la nación, el presidente Daniel Noboa asegura que la pobreza extrema se ha visto disminuido 21% , aunque no quiso compartir cifras sobre la crisis económica, violencia criminal y deuda externo.
Actualmente Ecuador cuenta con 18 millones de habitantes y una de las tasas de desnutrición en niños en América Latina más altas, siendo el 19.3% de los menores de 2 años y 17.5% de los menores de 5 años, una situación que proyecta pobreza para las siguientes generaciones.
Tanto la ONU como otras entidades internacionales advierten que el país “atraviesa una emergencia compleja que está dejando a millones de personas sin acceso suficiente a alimentos”.
La inseguridad alimentaria que atraviesa Ecuador lleva a su población a comer una o dos veces al día máximo y tener una población infantil con desnutrición crónica.
ONU advierte que no solo es “tener poca comida”, sino que “afecta la nutrición infantil y el desarrollo cerebral, la capacidad de las familias para trabajar y estudiar, la estabilidad de comunidades enteras y el futuro del país. Cada mes de retraso en la respuesta hace que la solución sea más difícil y cara”, señala el informe humanitario 2025-2026 de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria por Fases.
Un pronóstico negativo
El documento además indica que para agosto – noviembre de 2026 “se espera que la gravedad de la inseguridad alimentaria aguda se mantenga en niveles similares, con 2.6 millones de personas proyectadas en la fase 3 o superior”, considerando que la fase 3 indica crisis, y la fase 4, emergencia.
Además se pronostica que provincias como Esmeraldas y Pastaza “permanezcan en la fase 3, mientras que el resto del país se mantendrá en la fase 2 que indica estrés, incluyendo la provincia de Guayas, la más poblada de Ecuador, que se espera que muestre una leve mejoría estacional al pasar de la fase 3 a la fase 2”.
La investigación concluye con que esta “grave situación de inseguridad alimentaria en Ecuador se debe a una combinación de factores” como:
- Altos precios de los alimentos.
- Inestabilidad de los ingresos, los impactos climáticos, la violencia y la inseguridad.
“Estos desafíos se ven agravados por riesgos agrícolas, como el (hongo) Fusarium raza 4, que afecta la producción de plátano y los ingresos familiares en las zonas rurales, así como entre las poblaciones migrantes”.
El gobierno de Noboa ha omitido las peticiones de información de soluciones inmediatas a este problema; cuando presentó el informe se difundieron campañas de publicidad millonarias en las que destaca la reducción de la pobreza y señaló que es una cifra histórica estimada en 21 por ciento, frente a 26 por ciento registrado después de la pandemia de 2020.
Expertos señalan que el gobierno utiliza y difunde datos estadísticos sin respaldo de muestras considerables, basándose en “apenas 9 mil entrevistados”.














Leave a Reply