Un reporte de la UNCTAD advierte que cerca de 65 naciones vulnerables sufrirán las consecuencias del bloqueo del Estrecho de Ormuz el cual lleva ya tres meses.
Cerca de mil millones de personas en el mundo podrían disminuir su calidad de vida como consecuencia del alza del precio del petróleo, una consecuencia del cierre del Estrecho de Ormuz, advierten las cifras de un informe de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
La UNCTAD asegura que 65 de las 75 economías más frágiles del mundo, entre las que se cuentan los países menos adelantados y los pequeños Estados en desarrollo, dependen en gran medida de las importaciones de crudo para satisfacer sus necesidades energéticas.
El informe advierte que “para estos países, el aumento de los precios de la energía provocará un incremento de los costos y difíciles compromisos entre el pago de las facturas del combustible e inversiones en servicios públicos esenciales, lo que afectará la vida de casi mil millones de personas”.
En uns conferencia de prensa, Marcelo Risi, el vocero oficial de la UNCTAD, destacó que la cifra de afectados asciende a 983 millones de personas, de las cuales una tercera parte intenta subsistir con menos de tres dólares al día.
El panorama que pronostica el organismo contempla que si los precios del petróleo se mantienen un 50% por encima de sus niveles regulares, el costo de las importaciones en estos países vulnerables podría crecer en hasta 20 mil millones de dólares al año, poniéndolos en una situación que llevaría a muchos gobiernos a buscar proveedores alternativos de energía.
Un efecto dominó en la economía mundial
Especialistas de la ONU también alertan sobre un efecto dominó en la economía global, pues el encarecimiento del crudo aceleraría los procesos inflacionarios y afectaría incluso a los países que exportan petróleo. El informe señala que “el incremento del gasto en importaciones de petróleo puede agravar el déficit presupuestario y debilitar los tipos de cambio, lo que provocará un aumento de las tasas de interés, un endurecimiento de las condiciones crediticias y una ralentización del crecimiento económico, especialmente en las economías con un margen fiscal limitado”.
La crisis se remonta al 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel desencadenaron una serie de ataques contra Irán. En respuesta, el régimen iraní desató represalias contra ambos países y contra sus intereses en distintos puntos de Oriente Medio. En ese contexto de escalada bélica, el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégico por la que transita una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos y fertilizantes, quedó bloqueado.
Desde el 7 de abril, estos países sostienen una tregua y se encuentran en proceso de negociación, con la mediación de Pakistán, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto.














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