Hamás anunció este lunes la disolución de su órgano de gobierno en la Franja de Gaza, un paso que permitirá transferir las funciones civiles a un comité tecnócrata creado tras el alto el fuego con Israel, mientras las negociaciones sobre el desarme del grupo y el futuro político del territorio siguen sin avanzar.
Según informó la organización, Mohamed al Farra, del comité de emergencia gubernamental, presentó su renuncia. Ismail al Thawabta, jefe de la oficina de medios del gobierno de Hamás, confirmó que también se acordó disolver el organismo para dar paso al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG), instancia creada por la Junta de Paz impulsada por Donald Trump durante las negociaciones que llevaron al cese al fuego en octubre de 2025.
Esta decisión marca un giro en la administración del territorio que Hamás controló desde 2007, cuando tomó el poder tras enfrentamientos con Fatah, el partido del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás. Meses después de iniciada la guerra en 2023, ya había mostrado la posibilidad de ceder la administración de Gaza, aunque no se había concretado hasta ahora.
El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, explicó que se busca quitar a Israel argumentos que justifiquen la continuidad de su ofensiva. Un miembro de Hamás, bajo condición de anonimato, señaló que la decisión se compartió con otras facciones palestinas en una reunión reciente en El Cairo, donde recibió respaldo.
Luego de este anuncio, Ali Shaath, presidente del NCAG, aseguró X que el comitéestá listo para operar en cuanto cuente con los recursos necesarios.
Sin embargo, el verdadero obstáculo sigue siendo el desarme de Hamás. El politólogo Mkhaimar Abusada considera que la disolución tiene un carácter principalmente simbólico, pues el conflicto de fondo continúa centrado en la entrega de las armas del movimiento. Hamás insiste en que solo se desarmaría dentro de una iniciativa política palestina, mientras Israel exige esa condición para avanzar hacia una nueva etapa. Esa segunda fase del acuerdo que contempla el desarme y una retirada gradual de tropas israelíes permanece detenida desde hace meses.
Israel, además, ha reiterado que no permitirá el regreso de Hamás al poder, y tampoco respalda que la Autoridad Palestina asuma el control. La Junta de Paz de Trump pidió al NCAG concentrar el control de todas las armas bajo una sola autoridad, esto en medio de acusaciones mutuas entre Hamás e Israel por incumplir la tregua.
De acuerdo con el Ministerio de Salud de Gaza, al menos mil 72 palestinos han muerto pese al alto el fuego vigente; el ejército israelí, por su parte, reportó la muerte de seis integrantes de sus filas en ese mismo periodo.














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