La participación femenina en la economía mexicana continúa limitada por la ausencia de servicios de cuidado suficientes, la violencia, la informalidad y las persistentes brechas de género, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El organismo calcula que, si México lograra incrementar la participación económica de las mujeres del 46% actual al promedio de los países de la OCDE (67%), sería necesario incorporar a 18.6 millones de mujeres al mercado laboral.
Según el estudio Estados con Lupa de Género 2025, elaborado por el IMCO, alrededor de 29 millones de mujeres permanecen fuera de la economía remunerada. Entre los principales obstáculos que enfrentan se encuentran la calidad deficiente de los empleos, la escasa oferta de servicios de cuidado, los altos niveles de violencia, las desigualdades educativas y la carga desproporcionada del trabajo no remunerado.
La investigación revela que la Ciudad de México lidera la participación femenina en la economía remunerada con un 68.9%. Este resultado se atribuye al mayor nivel educativo de las mujeres en la capital, la menor incidencia de embarazos adolescentes y una distribución más equitativa de las tareas de cuidado.
Por el contrario, Oaxaca ocupa el último lugar en la medición, debido a sus elevados índices de informalidad, pobreza laboral y bajos niveles de autonomía económica.
La inseguridad también se presenta como un factor que restringe las oportunidades laborales de las mujeres. En entidades como Colima y el Estado de México, más de un tercio de ellas ha dejado de utilizar el transporte público por miedo a ser víctimas de un delito, lo que limita su movilidad y acceso al trabajo.
Otro obstáculo es la insuficiencia de servicios de cuidado infantil. Las mujeres continúan siendo las principales responsables de estas labores, dedicando casi 60% más tiempo que los hombres al trabajo no remunerado. En México, únicamente el 38% de los niños de entre 0 y 5 años asiste a un centro de atención. Incluso en Colima, la entidad con mayor cobertura, menos de la mitad de la población infantil recibe este servicio.
El IMCO advierte que, si se lograra elevar la participación femenina en la economía al nivel promedio de la OCDE, el país podría sumar 18.6 millones de mujeres al mercado laboral y con ello incrementar el PIB nacional en 6.9 billones de pesos hacia 2035.
Para acelerar este proceso, el instituto recomienda ampliar la cobertura y calidad de los servicios de educación y cuidado infantil, fortalecer las estancias infantiles, extender las jornadas escolares y promover permisos de paternidad más largos.














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