Activistas reportan que 17 mil descargas de aguas residuales afectan diariamente los canales de San Gregorio Atlapulco, poniendo en riesgo a una de las especies endémicas del país
Los canales de Xochimilco, ubicados en la alcaldía del mismo nombre en la Ciudad de México, enfrentan una de las peores crisis ambientales de los que se tenga registro reciente. Activistas del Santuario Ajolote alertaron que cerca de 17 mil drenajes vierten aguas sucias y desechos domésticos directamente en los canales de San Gregorio Atlapulco, esta situación está dañando el ecosistema del ajolote a una velocidad preocupante, poniendo en riesgo la sobrevivencia de la especie que se encuentra en peligro crítico de extinción.
La organización ambiental advirtió que estas descargas llegan todos los días al humedal, la cual es una de las Áreas Naturales Protegidas más importantes de la capital del país. El problema no solo afecta a la calidad del agua: también afecta las chinampas, la vida silvestre de la zona y la capacidad natural del ecosistema para recuperarse.
Miles de litros de agua sucia entran cada día a los canales
Tanto activistas como especialistas advirtieron que la contaminación en Xochimilco ya ha llegado a niveles alarmantes. Michel Balam, director de Santuario Ajolote CIMA A.C., explicó que en toda el Área Natural Protegida existen más de 75 mil alcantarillas, lo que facilita que el agua contaminada entre de forma continua a los canales y humedales de la zona.
El activista hizo énfasis en que el ecosistema se deteriora cada vez más rápido debido a la falta de regulación de las descargas y al crecimiento desordenado de viviendas en la zona.
“Dentro de toda el Área Natural Protegida tenemos más de 75 mil alcantarillas. Esto significa que miles de litros de agua contaminada entran todos los días al ecosistema”, señaló.
La contaminación ya ha provocado que varios cuerpos de agua acumulen basura doméstica, despidan malos olores y muestren un deterioro visible en su entorno. Los especialistas también advierten que reparar este daño podría tardar décadas si no se actúa con urgencia.
Investigadores de la UNAM y organizaciones ambientales señalan que gran parte de la crisis se debe al crecimiento sin control de viviendas dentro del Área Natural Protegida de Xochimilco y San Gregorio Atlapulco. Las reglas ambientales indican que estos terrenos deben usarse únicamente para la conservación de la naturaleza; a pesar de ello, el avance intrusivo de viviendas sin los servicios básicos necesarios ha multiplicado las descargas de aguas negras.
El académico de la UNAM José Antonio Ordoñez explicó que muchas viviendas no tienen conexión formal al sistema de drenaje, por lo que terminan tirando sus aguas residuales directamente a los canales.
“Xochimilco no tiene drenajes suficientes. Por ello, las aguas residuales terminan llegando al lago y a los canales. El crecimiento de nuevas viviendas sin plantas de tratamiento aumenta las descargas contaminantes“, indicó.
Xochimilco es reconocido como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO y es uno de los espacios naturales más importantes para el equilibrio ambiental de la Ciudad de México, por lo que es preocupante.
Encuentran bacterias y metales pesados
Distintos estudios realizados en los canales de Xochimilco han encontrado contaminación fecal, bacterias coliformes, provenientes de desechos humanos, y metales pesados en el agua. Estas sustancias representan un riesgo tanto para las especies que viven en el ecosistema como para los trabajadores y turistas.
Expertos indican que la mala calidad del agua está afectando de manera directa las posibilidades de sobrevivencia del ajolote mexicano, especie que solo puede vivir en este tipo de entornos acuáticos y que se ha convertido en uno de los símbolos naturales de la capital.
Michel Balam advirtió que el daño ecológico ya está reduciendo la capacidad del humedal para recuperarse por sí solo.
“El deterioro de la calidad del agua está destruyendo poco a poco el ecosistema y reduciendo su resiliencia, es decir, su capacidad de regenerarse ante la contaminación”, advirtió.
La presencia constante de aguas residuales también está acabando con la vegetación del lugar y modificando las condiciones naturales del hábitat, lo que podría generar daños permanentes si no se frena a tiempo.
En los últimos seis años desaparecieron alrededor de 45 chinampas y más de 10 mil metros cuadrados de humedal en Xochimilco, un golpe ecológico, cultural y económico para la ciudad, pues las chinampas son uno de los sistemas de cultivo más antiguos que existen en el país.
Especialistas consideran que la falta de vigilancia y de aplicación real de las normas ha permitido que el problema crezca sin control. José Antonio Ordoñez señaló que muchas regulaciones existen solo en papel, pero no se supervisan sobre el terreno.
“Puede haber decretos, restricciones y sanciones, pero si no existe personal que vigile el cumplimiento, las normas no funcionan“, afirmó.
Hasta el momento la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México y la alcaldía Xochimilco continúan sin emitir una postura oficial sobre las acciones que planean llevar a cabo para atender la contaminación de los canales.














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